La 44

Publicada en enero de 1984, y manteniendo una política de brazos abiertos para los escritores y escritoras jóvenes, trae nuevos talentos entre sus colaboradores, de entre ellos, nombraré a Leopoldo Tobar, con el poema América Mishqui.

Llegan colaboraciones de los países vecinos: de Chile Luis Alberto Tamayo. La difusión de avances poético-políticos se intensificó con los grafitos sobre la calcimina desgastada de cantidad de paredes.

La prensa entonces, decide ignorar las actividades culturales del taller y califica la escritura de grafitos como canallesca.

El oficialismo cultural gestaba grupos de literatura suave y sumisa al statu quo para entregar en sus manos la “posta” de la pluma y el cetro.

Posteriormente, aquellos que censuraron la escritura de grafitos, publicaban antologías del grafito en la ciudad. ¡Pobres hijueputas!