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IDENTIDDAD EKUATA EN ULTRAMAR

Jue, 07/29/2010 - 21:26

21 POETAS ECUATORIANOS EN FIN DE SIGLO

Ramiro Oviedo, Riobamba, 1950
Alfonso Chávez Jara, Villa La Unión, 1956 -1991
Leopoldo Tobar Salazar, San Gabriel, 1956
Alfredo Pérez Bermúdez, Guayaquil, 1956
Eduardo Morán Nuñez, Guayaquil, 1957
Roy Siguenza, Portovelo, 1958
Francisco Torres Dávila, Quito, 1958
Diego Velasco Andrade, Quito, 1958
Pablo Yépez Maldonado, Ibarra, 1958
Fernando Balseca Franco, Guayaquil, 1959
Fernando Iturburu, Guayaquil, 1960
Mario Campaña, Guayaquil 1959
Vicente Robalino, Ibarra 1961
Galo Torres, Cuenca 1962
Marcelo Arteaga, Atuntaqui 1962
Margarita Lasso, Quito 1963
Efraín Espinoza Falconí, Riobamba 1963
Iván Flores, Ibarra 1963
Rubén Molina, Loja 1963
María Fernanda Espinoza, Salamanca 1964
Paco Benavides, San Gabriel 1964 -2004

LANZAMIENTO EN PALMA DE MALLORCA: 30 DE JULIO DE 2010

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Categorías: Poesía

POESÍA ECUATORIANA EN ULTRAMAR

Dom, 07/25/2010 - 00:35



La ciudad de Palma acogerá el viernes 30 de julio de 2010, a las 19h00, la presentación del libro 21 poetas ecuatorianos en fin de siglo. Este evento, que cuenta con el apoyo del Instituto Ramon Llull, (C de la Protectora, 10 Local 11)además de la intervención institucional contará con la solidaria intervención de dos poetas ecuatorianos radicados en Palma. Se trata de George Perdomo Rodríguez, nacido en Muisne y Dimas Antonio García, nacido en Portoviejo.


En esta ocasión ha sido la fuerza de la palabra la que junta en un solo esfuerzo por la difusión de la literatura ecuatoriana fuera de sus fronteras. El contacto fue por medio de la red, el buscador google ha hecho el resto. Los poetas ecuatorianos residentes en la capital balear se solidarizarán con el evento leyendo y declamando poesías de los autores que contiene el libro. A esta participación también se sumarán otras voces amigas y solidarias, con el mismo propósito. Todo apunta a que superando la incomodidad de un último viernes pre vacacional, el evento cuente con la acogida prevista.

Efraín Espinoza Falconí
Poeta y gestor cultural, Ibiza julio 2010

LECTURA Y ANIMACIÓN LITERARIA A CARGO DE LOS POETAS ECUATORIANOS...



George Perdomo Rodríguez


Nace en Muisne, en la prieta Esmeralda, tierra de los Ortíz, de los Preciados,un final de marzo de 1952,bajo el tarareo del viento y el contoneo de la lluvia como u.na marimba alunada. Quién lo busque, lo de hallar tranquilo mirando las playas del Pacíico bajo un cocotero; esto debió ser su juventud en los encocados, o el salto de caucho de su niñez buscando tesoros vegetales, el ángel de marfìl de la tagua que también debió cogerle en una de sus estampidas al querer volar por encima de él, con sus sueños.Y lo Hizo.Debió hechizarle el lenguaje verde de los guacamayos, la sinfonía desencajada del tucán, las ondulaciones femeninas de la serpiente y el cuchicheo de las gallinetas;algo de lo que las aguas del Quinindé a veces callan,debió enternecerle el mutismo de las iguanas con sus levitas de cuero,y algo que se iba,camino lejos,como un sombrero de toquilla o ábaca, dejábase ir en las inocencias seniles de las tardes.
George dejó su patria en un tiempo que no cura el olvido, un 93, fue el de los elegidos a desterrase; así lo cuentan las olas de Atacames, dejando caer su melancolía en la arena en vértebras efímeras,o la angustia que tiene su isla la tolita que se mueve de aquí o allá y vuela a veces que no se le ve ni el pelo de un manglar,ni la cojera en que anda la danza de los camarones.George se vino a este lado del charco, y aterrizó con todo su hueso en tierras europeas, a un costado del Mediterráneo,en la vieja Italia, la del vientre romano, con sus Venecias de amor, y sus góndolas de cielo; la de la Geoconda, Pizza, la de los Miguel y los Leonardos.

(Por Dimas Antonio)


Dimas Antonio Garcìa Vinces

Dimas Antonio García Vinces, (Antonio Vidas, es el seudónimo ante el poema humano), nace el 25 de abril de 1974,en Portoviejo, Manabí. El dibujo fue su primera inclinación artistica, aunque luego se decantó por la poesía oyendo los Chigualos; fábulas de abuelos y leyendas. Su principal inclinación por los versos surgieron por Michael Solar, con quien luego compartió aula en el colegio Olmedo (1991-1992). Antonio Vidas no ha ganado concursos, ni premios literarios, ya que su actitud se basó en la libertad de la creación, en el amor por la bohemia, que fue la actitud que finalmente encontró una vía de expresión en la poesía.

Cursó estudios en la Universidad Técnica de Manabí, UTM, en Literatura y Castellano. Los poetas a quienes admira se nombran entre Hidrovo Velázquez, Peñaherrera, "Chintolo", Ledesma, y como muchos otros ecuatorianos, los inicios con los Decapitados y su alta consideración por Dávila Andrade.

Dimas Antonio se considera él mismo como esa especie de creador ermitaño, que busca en la soledad de su insistencia las herramientas para su creación. " No pertenenecí a ningún grupo literario, nadie me ha tomado en cuenta para ninguna antología, no creo pertenecer a ninguna generación por que nadie me ha catalogado", parece decir cuando se le pregunta por su pasado poético. Y afirma eso sí: " Crecí libre y salvaje amamantado por mis viejos libros y su savia, pero lo que más tengo en mí es el paisaje manabita", sentencia Dimas.

Reside en Palma de Mallorca desde hace 8 años y asegura que en Ecuador verá la luz su primer poemario: "El arpa del ceibo en llamas"



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DEMOLICIÓN EN MOVIMIENTO 6

Jue, 07/01/2010 - 03:18


LA FOTO POÉTICA
DE PEDRO HERRERA ORDÓÑEZ


Por Diego Velasco Andrade*


¿Es la fotografía una reproducción de la realidad o un reflejo de la realidad? Y en todo caso ¿Qué es la realidad? ¿Dicho de otra manera: qué rol cumple una imagen, en función de lo real?

Hasta el inicio de lo que llamamos fotografía, la gente comprendía en un sentido digamos “realista”, las fotos que contemplaba como un registro del tiempo, aunque no fuera experta en la materia. Las fotos, como las ilustraciones de libros se hacían para “enseñar” y ser comprendidas. Las imágenes posibilitaban que los “niños adultos” que no sabían leer, entendiesen “una enseñanza” a través de lo visual: tal era su función.

A partir de su invención en el siglo XIX, la fotografía se difundió rápidamente y se convirtió en un elemento más de la vida cotidiana. Ocho o diez generaciones de seres humanos han convivido con esta forma de representación seudo realista o más bien naturalista. A través de ella han visto cambiar sus ideas, sus formas de vestir, de retratarse, de crear o de destruir.

Hoy en día, casi todo el mundo tiene alguna cámara digital que aunque funciona muy diferente a la cámara antigua, ha hecho a la fotografía omnipresente y omnisciente en nuestra cotidianeidad; se halla en todos los sitios como una suerte de dios icónico; domina nuestro modo de ver el mundo y de lo que creemos que constituye “lo real”. Sin embargo, en la mayoría de fotógrafos aficionados que somos todos, los planteamientos modernos sobre la representación del mundo, no parecen diferir demasiado de los que tenían nuestros abuelos acerca de la "realidad aparente”.


Sin embargo de que la fotografía, como registro de lo que creemos real, ya vive casi ciento cincuenta años, no fue hasta inicios del siglo XX, cuando los fotógrafos empezaron a darse cuenta de sus implicaciones como una nueva manera de transformar la realidad: el fotopoeta Pedro Herrera Ordóñez, constituye uno de sus más notables exponentes, sino el único, en nuestro medio.

ACERCA DE LA RELATIVIDAD DE “LO REAL” EN LA IMAGEN

El punto de vista de “lo real”, parece basarse en la idea de la preexistencia de una “realidad objetiva” en nuestro derredor, concibiendo erróneamente que todo y todas vemos las cosas de una misma manera, aunque ligeramente distinta, según convenga a nuestra percepción. Mas, es nuestra cósmica “subjetividad” lo que hace que esta se vea así. Diversidad y Variedad son conceptos contemporáneos frente al unicismo monista y “monoteísta” heredado de la sociedad judeo cristiana o frente al mismísimo dualismo maniqueo de la llamada “sociedad moderna de occidente”: paradójicamente tan arcaica en su manera comprender el mundo y a la cosmovisión de las sociedades y culturas “primordiales”, a las que prefirió llamar con sorna: “primitivas”.

***

En efecto, durante mucho tiempo, la sociedad racionalista de occidente pensaba que la fotografía era un registro perfecto de la vida y la constatación de su ininterrumpido desarrollo y progreso. Sin embargo, la fotografía naturalista y la realista, no fueron más que la última consecuencia de la neurosis de la pintura y del arte renacentista europeo, angustiado en tratar de retratar en dos dimensiones, es decir en el plano, una ilusión de profundidad. Aquel intento obsesivo e ingenuo que perseguía contener en un plano las multi-dimensiones, devino también una regla para la fotografía, que provenía de la formulación y aplicación mecánica de las teorías perspectivas del Renacimiento con la invención del punto de fuga en aquella sociedad mercantil y seudo “universalista”, del siglo XIV.

Mas, ahora sabemos que no podemos formarnos una concepción del “mundo real”, sin conceptos culturales previos, sin una cosmovisión (visión cósmica del mundo), como telón de fondo para interpretar sentidos y significados en una imagen. La pintura y la fotografía naturalista no presuponían conceptos. Un hombre, una roca, o las estrellas, estarían ahí sin conceptos y se quedarían ahí solos, sino entendemos el contexto cultural en el que han sido hechos; aquí cabe la pregunta: las rocas con animales dibujados en ellas o las estrellas grabadas en las cuevas de Altamira o de Chobsig ¿son ellas mismas o son su representamen? Sabemos que no son “reales”, que no existen sino que son representaciones de diversas cosmovisiones elaboradas por diversos interpretantes.

De otra parte, a inicios del siglo XX, antes de Einstein, aún se pensaba en el mundo académico que el espacio y el tiempo eran conceptos disociados y absolutos, que siempre habían existido separados. Einstein cuestionó oficialmente el mundo cientificista de occidente, argumentando que no podían haber percepciones absolutas, sino que estas dependían en gran medida de la posición del observador en un determinado espacio-tiempo; así, distintos observadores perciben acontecimientos diferentes en momentos diferentes y en diferentes lugares: es decir en diferentes planos espacio/temporales y nosotros agregaríamos: multi-culturales.


Luego, el arte moderno de occidente, desde el surrealismo y expresionismo, negando la visión monista y etnocentrista europea, empieza a mirar fuera en África, en América, en Asia, en Oceanía; descubriendo así para el racionalismo burgués, una manera diferente de estructurar el mundo; un modo distinto de “ver”, en suma una distinta cosmovisión en otras latitudes, en especial en los Trópicos. Esos nuevos modos de ver y representar la realidad fuera del mundo llamado “occidental”, fueron valorados por las vanguardias artísticas y tuvieron su correlato en los descubrimientos “científicos” de inicios del siglo XX, basados en una nueva comprensión “relativista” del mundo que sería aplicada a la física cuántica, a la química orgánica e inorgánica, a las matemáticas fractales y a la geometría no euclidiana, que luego solo se difundirían en los mundos académicos o en los textos de divulgación, como subsidiarias a un pretendido relativismo “inventado” por Einstein.

Muy al contrario de la fotografía documentalista, vistas las limitaciones provenientes del naturalismo o del realismo, la fotografía artística se esforzó cada vez en proponer conceptos en lugar de evidenciar lo empírico y unívoco; de construir como las sociedades primordiales: una simbólica en lugar de un cuerpo desnudo e inerte; un encuadre que sintetizara la imposibilidad del ojo y de la cámara de captar la totalidad en un congelado instante; todo ello ante la imposibilidad de mostrar el tiempo serpenteante concebido por las culturas primordiales, la andina en particular, que nunca disociaron espacio de tiempo y que lo sintetizaron en un solo concepto: Pacha.

¿PEDRO HERRERA ORDÓÑEZ,
DE CÓMO SURGIÓ SU FOTO POESÍA?


Desde su adolescencia, la pintura, la poesía y la fotografía, interesaron a Pedro Herrera y en algunos casos con sus primeros textos, aterró a los escritores aprendices y otros de “pretendido oficio”, que éramos sus contemporáneos. De hecho algunos terminaron concibiéndolo simplemente como “un fotógrafo”. Pero no comprendieron que su mejor literatura era una forma de arte que se basaba en aventurar hipótesis sobre la aparente existencia de la realidad, a través de la construcción fatigosa de imágenes fotográficas de tal apariencia.

A pesar de todo, al enfrentarse a una foto de Herrera Ordóñez, la mayoría de la gente que lo conocía afirmaba: “pero la realidad no es así”...La gente común y no tan corriente pensaba que por un lado su intención era la abstracción, en las que las cosas no se parecen a lo real o no importa que se parezcan a la “realidad circundante” tal que concebimos y, por otro lado, se advertía en otras de sus fotografías un lejano parecido con la realidad reconocible a causa de nuestros limitados sentidos. Sin embargo, ahora que ya tenemos a nuestra disposición fotografías de telescopios nucleares que reproducen la realidad cósmica de una galaxia tal como no la vemos con nuestra limitada visión del mundo celeste o, micro fotografías de virus y bacterias que jamás las podríamos ver “tal como son” o mejor “como parecen”, un foto poeta como Herrera Ordóñez ya puede darse el lujo de mofarse del artificio de aquello que siempre creíamos qué era lo real, al menos desde nuestra propia perspectiva de representación.

Por el contrario y cada vez más, los escritores, artistas y amigos que hemos sido sus contemporáneos desde aquella nostálgica Red Cultural Imaginar, estamos empezando a darnos cuenta de las limitaciones de nuestra propia forma de expresión estética, como simple e ingenua representación de una realidad aparente y más bien empezando a entender mejor: su poesía escrita con imágenes; de ese modo, hemos estamos estos últimos años, tratando de trocar nuestro arcaico taller de palabras, en un potencial: “Taller de luz”.

¿Sin embargo, dónde comienza un foto poema y termina la fotografía como técnica empírica para capturar la imagen aparente de lo real? ¿Dónde comienza el arte, o dónde termina la foto digital cotidiana, familiar y vulgar que todos y todas podemos registrar y, dónde empieza el foto poeta con su arte de luz?

Los poetas de la imagen como Herrera Ordóñez, piensan que asistiendo toda su vida a un mundo de apariencias, que se parecen demasiado al que nos inventó la fotografía “realista”, “documentalista” y “naturalista”, lo que hay que hacer ahora es intentar “demolerla” o mejor “escribirla” en nuestro conciente, de una manera distinta...Así, la materia de su fotografía poética no es ni la sorpresa del niño que fotografía por primera vez a su perro, ni el valioso documento histórico o social del foto reportero que registra la barbarie del capitalismo, ni la búsqueda efectista y a ultranza de la crónica roja o rosa; la materia de su fotografía es el sin tiempo y el sin espacio, la utopía y la ucronía, aquella de los seres humanos “ensoñando”; lo demás son presupuestos naturalistas o historicistas de la imagen, que no le interesan demasiado.

Si el tiempo común, es el extraño guionista que junta las horas de la gente en imágenes fotográficas y las guarda en el baúl añejo de la abuela, que nadie puede recuperar, sino a través de la memoria congelada en el soporte de papel, es más bien otro el territorio de la expresión poética de una imagen para Herrera: aquel del tiempo cíclico, que cual serpiente de dos cabezas, constituye lo único constante en su cosmo poética personal. Entonces, la nostalgia del tiempo subvertido y desplazado de la realidad aparente a otra que no existe sino en nuestros sueños, se convierte en materia foto poética de este artista.

Así, su fotografía no es otra cosa que un viaje en el túnel del tiempo para recordarnos lo que nunca fuimos y cómo proponernos el no ser. Por eso sus últimas fotografías son una burla perfecta para la única especie animal que sabe a plena conciencia que su destino final será la autodestrucción si no devuelve sus ojos al canon primordial: sentirnos hijos del espacio/tiempo padre Pacha Kámak y del espacio tiempo madre: Pachamama, no sus propietarios, ni su vulgares mercachifles, ni sus expoliadores: neurosis y esquizofrenia primordial de la sociedad judeo-cristiana, llamada con eufemismo “occidental” y “civilizada”.


De esta manera y sin pretenderlo de manera conciente, su fotografía sintetiza el espacio tiempo andino: espiral y cíclico, siempre mordiéndose la cola, que nos permite volver con seguridad a un momento inexacto de nuestra vida; al lugar exacto del río omnipresente fluyendo en ondas, destruyendo así la lógica lineal del famoso axioma del griego Heráclito que lógicamente nunca podía bañarse en el mismo río; más bien, con sus instalaciones digitales de luz, bien nos podemos bañar dos veces o las veces que queramos, en un mismo caudal o cascada de imágenes irreales. Ello porque el foto poeta nos permite retratar en una sola imagen fractal, la mitología de un instante o demolerlo o reconstruirlo con la imposible exactitud del historiador del no futuro.

Más allá de la fotografía como técnica de los lugares comunes y de los estereotipos, la imagen poética de Herrera nos confirma que también existe otra que sintetiza los imagos del ser humano, los sueños y el mundo de los arquetipos: el foto poema como género multiartístico.

ALGO, SOBRE LA TÉCNICA DE UN FOTO POETA

Roland Barthes en su ensayo “La Cámara Lúcida” señalaba: “Lo que la fotografía reproduce al infinito únicamente ha tenido lugar una sola vez: La fotografía repite mecánicamente lo que nunca más podrá repetirse existencialmente. En ella el acontecimiento no se sobrepasa jamás para acceder a otra cosa…”.
En la fotografía de Herrera, no obstante, esas rígidas reglas del estructuralismo de los sesentas, no se pueden creer, han devenido caducas... Hay en Herrera siempre algo más allá de la imagen poética congelada en simples encuadres, ángulos y perspectivas. Siempre hay algo más que el simple reflejo de la realidad, hay por el contrario un constructo, una metonimia permanentes, un imaginario siempre en fuga y ausente, una burla sarcástica a lo que creemos o creíamos que era “la realidad”.

¿Pero, esta diferencia es suficiente para que se pueda asignar a su fotografía la misma categoría que una pintura o un poema?

La fotografía realista de occidente, fue hija de la edad industrial. Más que un “invento” fue el producto necesario de la época racionalista de las máquinas y la producción masificada; de ahí que los críticos de artes visuales “de la comarca”, se hayan quedado sin voz frente al hecho alquímico de una imagen que proponga Herrera Ordóñez en nuestro medio fragmentado en “pintores”, “poetas” y “fotógrafos” ¿Cómo clasificarla entonces: como fotografía, como pintura, como diseño, en fin como qué tipo de arte?


Nosotros proponemos entenderla como foto poesía es decir como imagen escrita en el espacio/tiempo a través de los imagos arquetípicos de la luz y de las sombras de nuestro inconciente. Si algunos vieron en la fotografía artística la muerte de la pintura, pocos han propuesto como Herrera el nacimiento de una nueva manera de escribir poesía, de una poética y simbólica de la imagen inexistente.

El tiempo ya vivido, o la nostalgia del tiempo que ya nunca se vivirá, son mecanismos naturales para el escritor de fotografías convencional o para mostrar sus foto “documentos” en instantáneas que pertenecen al pasado: flash backs de lo que sucedió, en Herrera sucede todo lo contrario: sus imágenes pueden mostrarnos un flash forward de lo que ya nunca puede suceder o de aquello que sucederá y no estaremos allí, nunca más para contarlo...

De la misma manera, que la fotografía de Herrera tiene instantes, actitudes, gestos que ni el cine ni la pintura, ni la misma poesía escrita con palabras podrían crear; la suya es otra posibilidad de registro del tiempo, de aquel que no deviene sino que gira en incesantes sincronías; que más bien fluye por lo que su técnica imagina, o por lo que su propia imaginación crea, construye o destruye; que desmitifica aquel imaginario que ingenuamente
considerábamos “lo real”.


De este modo, el foto poeta Herrrera Ordóñez, es finalmente culpable y cómplice de su propia subjetividad; es decir, de la manera como él observa como sujeto un objeto que bien puede convertirse en otro sujeto; desde este punto de vista, él nos descubre su imagen de lo real en sus fotografías, a través de los imagos que busca o le atraen, en el encuadre, el ángulo que logra, en los juegos de la luz y de la sombra. Y, esta “escritura de luz” o poesía de la imagen subjetiva, solamente la han logrado grandes fotógrafos como Man Ray, Cartier Bresson o Robert Capa.

Más allá de su manejo técnico, está el significado que surge, casi siempre de lo intuitivo; cuando su mirada suele descubrir algo más que está oculto en el motivo fotografiado que siempre será abstracto y nos convoca a constatar la soledad, la tristeza, o el absurdo de este mundo en caos. Por eso la fotografía de Herrera nos lleva “a lo imaginario” o mejor: au delá de l´imaginaire (más allá de lo imaginario), como bien quisiera Sartre, pues como él decía le réel n’est jamais beau (lo real jamás es bello) y lo real en una fotografía no son sus puros elementos formales, ya sean los colores, los contrastes, la luz y la sombra, sino lo que pueda provocarnos como placer ético-estético, es decir en ello se cifra lo poético.


Así, las imágenes de Pedro Herrera Ordóñez, despiertan en el espectador otra conciencia de lo real; creando de lo natural una imagen irreal; una ficción de “el retratado y su retrato”, como dos apariencias observándose entre sí, a través de múltiples puntos de vista y en múltiples perspectivas.

Octavio Paz, escribió alguna vez que: “Se hizo la fotografía para que siguiéramos por el camino perdido al doble imposible. Para llenar el gran vacío de no poder pensarnos sin vernos…La irrealidad de los mirado, la realidad de la mirada”. En efecto en Herrera Ordóñez, su mirada es real: existe, pero lo mirado por él, está más allá de esa realidad que atisbamos. De ahí que un poema foto de Herrera tenga dos miradas, la del motivo aparente y otra que nos introduce en un mundo imposible: aquel de la imagen en polisemia, disparando sentidos múltiples al espectador.

Cuando la fotografía documental, no nos logra introducir en esta otra esfera semántica, se queda en lo textual, en el documento visual, en el vano registro de lo real, en lo ilustrativo, nunca en la poiesis como sucede con nuestro foto poeta quien en ciertas de sus imágenes intencionalmente quiere deformar lo que su mirada ha visto. La fotografía entonces es distorsionada cual la del pintor abstracto que se desentiende del objeto visual reconocible. Esto lo consigue gracias a cualquier artificio: cuando dispara la cámara o cuando juega a editarla en el computador, consigue una fotografía que no representa lo mirado, sino lo que no existe más que en sus imagos, como visiones arquetípicas del inconciente colectivo del que nos hablara Carl Jung.

Su fotografía suele caer entonces en un juego de formas, chispas, luces, colores, con mínima o ninguna referencia a lo que creemos real. Con múltiples alusiones a nuestra propia angustia de encontrar figuras reconocibles, debido al fenómeno de pareidolia. En otras imágenes como buen poeta de la imagen, Herrera suele mirar lo que otros no ven y al hacerlo enriquece nuestro mundo visual de observadores miopes, pues el mundo visual cotidiano en el que nos desenvolvemos, no pasa de ser una simple percepción que nos ayuda a apoyarnos en algo, a no caminar extraviados y ciegos, a lo sumo a identificar objetos reconocibles y reconocidos en la esfera/nave terrestre, en la cual nos desplazamos por el cosmos.

Finalmente, y en alusión al mundo, de la llamada micro y macro fotografía de aproximación, pocos fotógrafos como él nos han enseñado a apreciar la riqueza del mundo visual de la naturaleza, introduciéndonos en la mirada del insecto humano o en la del astrónomo interno que portamos, sabiendo relacionar de manera fractal, el micro y el macros cosmos, a través de una imagen sincrónica entre los erróneamente fragmentados: mundo naturaleza y mundo ser humano.


Si el turista de “lo real” solo busca “documentar” su paseo, la fotografía de Herrera devine en prueba de que él estuvo allí, en ese algo que nunca existió y que desde su descubrimiento por nuestros ojos pasa a ser un souvenir de nuestra imaginación. Así, este fotógrafo que escribe poesía o este poeta que versifica imágenes de luz, busca detener para nuestros ojos una fracción de tiempo, cuando lo que ha visto en sus sueños lo ha transportado a otra dimensión de la realidad. Su fotografía se convierte entonces en una especie de sujeto y objeto soñados por ella misma, haciendo realidad aquel complejo arte, que el misterioso Carlos Castaneda llamaría en su obra sobre el mundo nagual: El complejo Arte de ensoñar.



Diego Velasco Andrade
Kitu, Tierra de la mitad, junio 2010


‘Poeta, Coordinador de los Talleres Literarios de la CCE
Integrante del movimiento literario Demolición
Profesor de Teoría de la Imagen de la Universidad Central del Ecuador

Para mayor información sobre Pedro Herrera Ordóñez,también miembro de Demolición:
http://www.youtube.com/watch?v=EzI3LjoAP1I

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LOS RITUALES DEL CAOS...

Mar, 06/29/2010 - 21:25

DICEN QUE TU FANTASMA EN K-OZ
RONDA TODAVÍA DANZANTE EN TLATELOLCO
Y QUE EN NOCHES DE LUNA LLENA
TU BALSA GUERRERA BOGA AÚN
EN LAS AGUAS TURBULENTAS
DE LA GRAN TENOCHTITLÁN


CARLOS MONSIVAIS
1938-2010

A tu memoria en movimiento


Categorías: Poesía

IDENTIDAD ANDINO AMERICANA

Vie, 06/25/2010 - 22:03
"La democracia es solo una ficción de la estadística"
J L Borges



A Propósito del triunfo de Santos
y de sus "enmascarados de plata"

!SOLIDARIDAD CON LA COLOMBIA QUE RESISTE!
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JOVEN NARRATIVA ECUATORIANA

Mar, 06/22/2010 - 03:06

En este primer recital participarán los jóvenes narradores:

Kenny Oñate
Fausto Ramos
Darwin Morejón y
Jackie Erazo



Más en la red de blogs de talleres de la CCE:

Efecto Alquimia
Ni en pintura
Casa de Soledad
Umbilikal
A palabras cojas
La K-bezuhela
Nueva Literatura Ecuatoriana
Categorías: Poesía

EL AYNI SEGÚN SARAMAGO...

Dom, 06/20/2010 - 01:49

JOSÉ SARAMAGO
1922-2010


Ahora habitas en aquel país
donde la gente deja de morir;
las penínsulas de tus brazos
se han desprendido de tu cuerpo
y comienzan a navegar otra vez
hacia el Atl-Antis:
allí donde recordarás en la roja diagonal
de tu pecho, todos los nombres ...
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UNA GENERACIÓN ABDUCIDA

Dom, 06/13/2010 - 17:21

NUNCA MÁS TORTURA
NI DESAPARICIÓN
DE ESCRITORES EN ECUADOR!




MARCO ANTONIO NÚÑEZ DUQUE
Quito 1969/1988
Taller Matapiojo

GUSTAVO GARZÓN
Quito 1958/1990
Taller Mosca Zumba

Más en http://www.kaosenlared.net/noticia/ecuador-comision-verdad-entrego-informe-sobre-violaciones-ddhh-entre-1
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HISTORIA DE LOS GRUPOS LITERARIOS EN ECUADOR

Dom, 06/13/2010 - 17:13

MIRA EL ESPECIAL
DE DAVID LEDESMA Y SERGIO ROMÁN
DEL CLUB 7 DE GUAYAQUIL
EN NUESTRO BLOG AMIGO

EFECTO ALQUIMIA
http://efectoalquimia.blogspot.com/
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NUEVA NARRATIVA ECUATORIANA

Mar, 06/08/2010 - 02:26

Talleres Literarios CCE
Lugar: CAFELIBRO,Quito
Martes 8 de mayo,19 horas


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SERIE: HISTORIA DE LOS GRUPOS LITERARIOS EN ECUADOR

Mar, 06/01/2010 - 20:49
De los nuevos y anteriores grupos literarios en Ecuador
PRIMERA PARTE

Por Freddy Ayala Plazarte*



(Este texto hace parte del estudio introductorio a la Novísima Poesía Ecuatoriana, investigación del autor y de próxima aparición)

Para hablar de los nuevos grupos literarios en el Ecuador, es necesario hacer un revés de mirada a los grupos que antes mantuvieron una correspondencia mediática, pragmática, reveladora, anarquista, necesaria e integradora, con su tiempo.
Los modelos económicos, políticos, industriales, tecnológicos y de comunicación provocaron grandes cambios en el quehacer literario nacional desde el primer tercio del siglo XX, especialmente en América.

A pesar de que con respecto a nuestra América Latina, Jesús Martín Barbero, sostiene que los cambios paradigmáticos estructurales se dieron desde la proliferación de los medios de comunicación en los 60, como una red creadora de sentidos y concienciación, particularmente con la televisión, se puede deducir que mediante las redes de comunicación, las dictaduras, la revolución, la efervescencia del proletariado, el espíritu libertario, el ideal de cambio y desarraigo motivó a muchos escritores en los años 60 a tomar posturas políticas, y de ahí la necesidad también de conformar grupos donde se elaboraban manifiestos y posiciones con respecto al régimen establecido, mas esto sería una puerta que apenas abría la posibilidad de buscar un sendero por el cual expresarse, ya que en lo a posteriori la revolución social sería un punto más a cuestionar, porque la revolución a la que se enfrentaría sería la suya; interna: la del intelecto.

Como el surrealismo lo quiso, la liberación de los sentidos y en general “la liberación total del hombre” (Breton) es decir el conflicto interno del artista en medio de un laberinto llamado urbe, como señala el escritor Alfredo Pérez Bermúdez:

“…El mundo de los escritores supo que establecer cambios en las formas y aun en los contenidos para transgredir, no fueron sinónimos de revolución. Esas formas fueron cambiando la época y nosotros con ella. Hasta que llegamos al triste y tan publicitado desencanto, consecuentemente a una militancia en el oficio y la defensa de la libertad imaginativa que abrió nuevos procedimientos narrativos y poéticos” .


Vale aclarar que en el presente tópico hablaremos de escritores de aquel tiempo específicamente a partir de grupos literarios, mas no por autores, porque correspondería a otro estudio, por lo tanto se menciona brevemente a grupos que a lo largo de los decenios han destacado como; Madrugada o El Club 7, de Guayaquil con escritores como Ileana Espinel y David Ledesma Vásquez en los años 50; por los años 40, EL ELAN de Cuenca con escritores como Efraín Jara Hidrovo, César Dávila Andrade o Eugenio Moreno Heredia; para los años 60 Los Tzántzicos, con Rafael Larrea, Raúl Arias, Alfonso Murriagui, Ulises Estrella, Humberto Vinueza, Euler Granda, entre otros.


Entender a los grupos de los años 60-80s como movimientos fundamentales para las venideras manifestaciones artísticas:

“Si los sesenta y setenta fueron vitales para la historia de nuestra literatura, pues, como se ha dicho, eran décadas de subversiones, de terremotos sociales, de influencias filosóficas, de pedir lo imposible para ser coherentes con la realidad, los años ochenta no serían menos para la dinamita cultural, nada la detiene, ni siquiera la contracorriente, el vendaval del nuevo orden ¡o desorden?.


Así mismo, a inicios de los 70s se consolida el Frente Cultural (en continuidad y ruptura de los Tzántzicos) y la revista La Bufanda de Sol, con poetas que luego de una posición política asumirían una visión netamente formal como Iván Carvajal o Iván Egüez; en los años 70 se desarrollarán de otra parte vertientes de carácter insurgente anarquista y antipoético tales como La Pedrada Zurda (Ricardo Torres, Ramiro Oviedo, Héctor Cisneros, Bruno Pino, Jaime Guevara, entre otros), con antecedentes en Los Canchis en el colegio Mejía en Quito donde militaron por vez primera algunos “pedrados”. Los Guamingas en Riobamba a inicios de los 70s (Franklin Cárdenas, Daniel Pazmiño entre otros), mientras que en Guayaquil surgirá a finales de los 70s e inicios de los 80s, el Sicoseo, con poetas como Fernando Nieto Cadena, Fernando Artieda, Fernando Itúrburu, Fernando Balseca (“los Fernandos”) Eduardo Morán Núñez y Jorge Martillo, entre otros.


Para la década de los 80 llegaría una concentración amplia de grupos y colectivos y alimentaría la posibilidad de plantear nuevas formas y métodos de compartir e impartir la literatura, básicamente me refiero a uno de los principales gestores de talleres literarios en el país, Miguel Donoso Pareja, quien trabajó desde una óptica disciplinada de interacción, entre coordinador-escritor, escritor-escritor, escritor-coordinador.


De dos grupos matrices creadas en Quito y en Guayaquil (aunque paradójicamente en esta última ciudad nunca se configuraron grupos con nombre y apellido) se desprenderían hacia sus propios preceptos y afinidades grupales: El Matapiojo, con escritores como Diego Velasco Andrade, Paco Benavides, Pablo Yépez Maldonado, Marco Núñez Duque, Hernán Hermosa, Diego Gortaire, Edwin Madrid (en sus inicios), Makarios Oviedo, Soledad Córdova, entre otros...


La Pequeña Lulupa, con Huilo Ruales, Jennie Carrasco, Raúl Serrano Sánchez, Alfredo Pérez Bermúdez, Leopoldo Tobar; La Mosca Zumba con Gustavo Garzón, Pablo Salgado, Rubén Darío Buitrón, Byron Rodríguez; Contextos con Vicente Robalino, Marcelo Arteaga; Pablo Palacio, con Elsy Santillán Flor, Edgar Allan García. En Ibarra, los Bodoquera (Iván Flores, Jorge Luis Narváez, Williams Castillo), además de El Sacapuntas en Riobamba, con Gabriel Cisneros, Jorge Patarón, Carmita Rojas, Gladis Paredes, entre otros, animado por el poeta y gestor cultural prematuramente desaparecido Alfonso Chávez Jara.


De cierta manera, realizar un estudio más detallado de lo antes mencionado aclararía el contexto de aquella época (véase al respecto La posibilidad de soñar por escrito, de Alfredo Pérez Bermúdez K Oz Editorial 2003) y la labor de cada escritor, eso sí, sin haber enfatizado individualidades, la lógica colectiva de los grupos literarios que durante dos decenios, han contribuido a la construcción de la poesía de las nuevas generaciones en Ecuador.


Subsecuentemente, desde hace cinco años vengo conociendo la labor y el desarrollo de algunos nuevos proyectos literarios ecuatorianos, que de cierta manera representan una parte de lo que actualmente se trabaja, por autogestión han realizado publicaciones, también han buscado apoyo institucional y del sector privado para organizar encuentros nacionales de poesía joven, promueven investigaciones de autores o de temas relacionados a la cultura actual, elaboran revistas, antologías, blogs, orientados a que la poesía sea un aspecto cotidiano-asequible en la “realidad social”, de los cuales hablaremos en una segunda entrega.





* Freddy Ayala, Plazarte:
Poeta y comunicador social, miembro del grupo literario
La K bezuhela, colaborador de K Oz Editorial. Se halla estudiando la vanguardia y transvanguardia literaria en Ecuador
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VANGUARDIA ANDINA 1

Mar, 06/01/2010 - 15:38


"PORQUE EL AMOR ES MÁS FUERTE QUE LA MUERTE"...

Lee el especial del amor
entre Gallegos Lara y Nela Martínez en nuestro blog hermano

http://efectoalquimia.blogspot.com/
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Nuevas narradoras ecuatorianas 7

Vie, 05/28/2010 - 21:51

XIMENA FLORES VENEGAS
(Atuntaqui 1980)


Publicista y Fotógrafa. Se interesa por la historia de la civilización Quitu Caranqui, sobre la cual se halla escribiendo una novela auspiciada por los premios del Ministerio de Cultura de Ecuador.
Mantiene un blog literario de gran difusión: Efecto Alquimia
y actualmente prepara su primer libro de cuentos.



ELLA...

A veces creo y en aquellas ocasiones casi me llega la certeza de que aunque nadie pueda, tal vez yo sí… Desde niña me surgió el pensamiento de que aunque los años transcurran llegará un momento en que ella vendrá a recogerme, se anunciará y yo me quedaré sentada esperando. La imagen con que la recuerdo, aquella de la última vez que vino a buscarme a veces me estremece. Vestida del color más oscuro, acompañada de su letal arma y siempre con la imponente presencia y su aroma a tierra húmeda, rancia, guardada desde hace milenios. Nunca pisa en el suelo, flota en el ambiente, se acerca sutil para que no huyas. Está detrás de ti como la sombra. La siento respirar mi aire, susurrarme cantos de sirenas, ella conoce lenguajes desaparecidos, y yo entiendo sus palabras. Ya se ha anunciado… Está aquí, me acompaña. A veces parece que me abandona pero solo me da un segundo y regresa a seguir acosándome.

Siempre está en acecho, y yo sé que pronto será, esta próximo el momento en que pueda besarme. Entonces tomará mi alma para trasladarla... Conozco el lugar al que me lleva, soy aire que sube, que se mezcla. Ha llegado y caigo en picada. Ahora todo se repite, el túnel, la luz, el llanto; otra vez estoy viva. La volveré a esperar.
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FESTIVAL PALABRA EN EL MUNDO

Lun, 05/24/2010 - 00:39

IV Festival de Poesía: “Palabra en el mundo”, con la participación de poetas de más de trescientos cincuenta puntos en el planeta Tierra.

Por Ecuador intervienen: Enver Álvarez , Sonia Montenegro, Cristian López, Edison Navarro, Pablo Flores, Agustín Guambo, Freddy Ayala, Johanna López, Ives Cadena, Belén Obregón y Deysi Vela, de los Talleres de Literatura de la C.C. E.,
coordinados por Diego Velasco Andrade.




Martes 25 de Mayo/20 horas

CAFE LIBRO QUITO

Ingreso libre

Más en red de blogs:

alquimias
murcielagario
umbilikal
ni en pintura

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MAYO 2010: MES DE ROQUE DALTON

Mar, 05/11/2010 - 21:50


Roque Dalton
poeta y revolucionario de El País de Pulgarcito
El Salvador, mayo 1935-mayo 1975

Alta hora de la noche

Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
porque se detendrá la muerte y el reposo.

Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
sería el tenue faro buscado por mi niebla.

Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.

No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto
desde la oscura tierra vendría por tu voz.

No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre,
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.


Más en
http://ultimatumkitu.blogspot.com/
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POESÍA ECUATORIANA RECIENTE

Mar, 05/04/2010 - 03:01
Del silencio hacia la luz *

A propósito de
21 poetas ecuatorianos en fin de siglo:



Por Cristian López

¿Con qué valor se puede leer una antología de 21 poetas en fin de siglo? ¿Qué es lo que buscan? Quizá la respuesta lo encuentre Ramiro Oviedo (Riobamba 1950), en el poema que abre esta antología y con el cual destruye ese recoveco eximido de culpas, llamado silencio: " en algún rincón, un hueco, alguna página…/el artista halla una calavera"…; este, creo es su valor subjetivo, que permite declarar su guerra al olvido.


***

Los poetas escriben
para conquistar el amor de una muchacha
para explicar los misterios de la vida o de los sueños
y si el tiempo es benigno
ser nombrados por los siglos
solo tú escribes para la alabanza pública

(Fernando Itúrburu, 1960)

Pero, también, la lectura de una antología de 21 poetas en fin de siglo es exultar al lector a romper esquemas. Situarle en la orilla desnuda de voces e ir reconstruyendo bocadillos con la nada esparcida en fábulas recuperadas en un deseo clausurado en el poema: "No hay razón para escribir/estos injustos versos/versados en la nada"… (Alfredo P. Bermúdez, 1956).

A su vez, estos 21 poetas ecuatorianos redimidos de la “realidad globalizada”, desbancan a los repetidos Adoum o Carvajal, o a las nuevas “auto revelaciones”, que fungiendo pretendidos “cánones” presumen de superstars de la lírica ecuatoriana reciente... Surgen entonces como la amapola heterogéneos, nuevos nombres y destacan con luz propia muchos de ellos sin pertenecer a los círculos concéntricos que quisieran los arriba mencionados : Leopoldo Tobar, Eduardo Morán, Roy Sigüenza, Diego Velasco, Pablo Yépez, Margarita Lasso, Alfredo Pérez Bermúdez, Efraín Espinoza, Marcelo Arteaga, por nombrar algunos nombres antes prohibidos que se parecen a la arena del mar y se reconstruyen en la arena de la palabra, con la salina poesía.


“Carta a Papá

Viejo:
tu hijo varón se ha casado,
pero, por favor,
no saltes,
ni me eches de la casa,
ni me digas irresponsable hijo de perra.
Sí. Ya sé:
mi edad,
mi carrera,
mi futuro.
Sin embargo,
ya lo ves.

Te contaré que mi mujer
No usa sostén,
Y se pone mis camisas.
Tiene la mirada de los niños
escarbando algo que sirva
para aplacar el gruñido del hambre
dentro de los tachos de basura
y un cierto parecido
a esta vieja herida
que tú me regalaste

Viejo:
la mujer de tu hijo
se llama Tristeza”.

(Eduardo Morán Nuñez, 1957)



Efrain Espinoza y Diego Velasco Andrade en Ibiza, abril 2009


Estos 21 poetas, nacidos entre los años 1950-1964, denominados Generación de los talleres, abren un espacio a la literatura cíclica y ancestral, tan prodigiosa de sabiduría: "su estructura calcinada en los microondas/cósmicas/cada rama tiene su poblador y su reverso/cada habitante su destino"… (Pablo Yépez, 1958). Así copulan entre el magnetismo de vivir la poesía, como forma de existencia neta e irreversible en el camino del Qhapaq Ñan, tratando de encontrar el camino de la justeza, en palabras de Javier Lajo, “la ruta de los justos, de los hombres consagrados al cuidado del equilibrio del mundo, de la vida y de la naturaleza…” (Qhapaq Kuna...mas allá de la civilización andina, 2002).


Aitor Larrabide: crítico español. Raul Zurita: poeta chileno y Diego Velasco, durante el encuentro de Ibiza España, marzo 2009

***

Este es el valor que genera esta antología de 21 poetas ecuatorianos en fin de siglo, construir un Ecuador justo y equilibrado, develar en letras tímidas la sangre que se desbordó por ríos sin memoria en gobiernos nefastos y corruptos que generaron desarraigo social y ríos de lágrimas: "quiero recogerte pedazo a pedazo/hacerme una cobija con tus trenzas/ahí me envuelvo/así me quedo"… (Naría Fernanda Espinoza, 1964), y como un tatuaje quedar adherido a la luz desde el silencio que produce el poema.

“La Magia del Poema

Mis malas noches con un libro en las manos
son las mismas del Dios,
convertido en agua o en bestia,
prisionero del laberinto.

La ciudad me entrega cada mañana
sus hijos primogénitos, las mujeres
en los dominios del placer
para calmar mi cólera
e ignora que mis ojos no duermen,
que la sangre en mis labios
renueva mi energía.

Las magia del poema consiste
en liberar al centauro.

Y en ese empeño no hay nombres ni reloj”.
(Marcelo Arteaga, 1962)

*La Antología 21 poetas ecuatorianos en fin de siglo, editado en Ibiza España por Zero Publisher 2010, fue lanzada oficialmente durante el III Encuentro
Puerto Mediterráneo del libro y contó con la presencia del poeta chileno Raúl Zurita
entre otras personalidades destacadas.



21 poetas ecuatorianos en fin de siglo
Depósito Legal I-234-2007
128 páginas
Idioma: Castellano

Autores:
Ramiro Oviedo, Alfonso Chávez, Leopoldo Tobar, Alfredo Pérez, Eduardo Morán, Roy Sigüenza, Francisco Torres, Diego Velasco, Pablo Yépez, Fernando Balseca, Fernando Iturburu, Mario Campaña, Vicente Robalino, Galo Torres, Marcelo Arteaga, Margarita Lasso, Efrain Espinoza, Iván Flores, Rubén Molina, María Fernanda Espinosa, Paco Benavides.



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15 ANIVERSARIO DE "EL POETA"

Dom, 05/02/2010 - 22:39

RAFAEL LARREA INSUASTI
Quito 1942-1995


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ANIVERSARIO DE "EL POETA"

Mié, 04/28/2010 - 22:08


ESOPO SENTENCIÓ: UN SOLO RAFAEL NO HACE PRIMAVERA

Dedicado al poeta Rafael Larrea

Por Efrain Espinoza

Ibiza, España
abril de 2010

“Tienes que entender que la literatura tiene que ser comprometida, no puedes ser un verdadero revolucionario si tu poesía también no lo es”. Me dijo el poeta, en tono de sentencia al tiempo que su cabeza desplazaba su poblada barba en forma de un severo péndulo. Sus ojos echaban chispas y tras esa respuesta no tuve la intención de insistir y me quedé con el resto de mis poemas que traía en mi carpeta preparada para la ocasión. Me habían dicho que ha pertenecido a un grupo de reductores de cabeza.

Ese fue mi primer encuentro con el poeta Rafael Larrea. Después ya no fue como la primera vez, ya iban saliendo otros temas. Nombres como Konstantin Stanislavsky, Anton Chejov de a poco se fueron haciendo de uso cotidiano en las conversaciones, pero yo siempre tenía el temor de su fijación en mi cabeza, “eres medio cabezón”, me decía a veces con unas palmaditas en el hombro, al tiempo que se desesperaba porque que mis lecturas no vayan desordenadas. Yo intentaba aprenderme de memoria el Capital, del que luego paso a ser nuestro querido Carlitos, pero me frustraba porque ya antes había fracaso mi intento de aprenderme de memoria la enciclopedia Larousse. Creo que Rafael prefería que conozca a los maestros infaltables de aquella época en que el mundo se dividía en colores y que nosotros estabamos aparcados en una policromía que no sabíamos interpretar. Y que sean ellos, los camaradas quienes moldeen mis incipientes inquietudes por la literatura, por la vida. Porque el poeta nunca más volvió a ejercitar el péndulo de su cabeza de izquierda a derecha tras leer mis poesías. Había una sencilla razón; nunca más estuve dispuesto a que mis poemas fueron leídos por el que años después sería nuestro entrañable Rafael Larrea.



Tras el primer encuentro con Rafael, las oportunidades de cruzarnos se iban sucediendo, podríamos decir: orgánicamente, naturalmente, en espiral con lo que siempre dijo: el compromiso. Y temas no faltaban, desde la importancia de los creadores y de los artistas en los procesos revolucionarios, del papel de la cultura en la misma causa, de las experiencias rusas, de la organización, de la organización, y de la organización de la conciencia, de la creación, de la lucha, de la vida, del amor, de las canciones ecuatorianas, de la música protesta, de la América Latina antiimperialista, de los grandes creadores, de las banderas y los símbolos, de Jorge Carrera Andrade, de los Tzánzicos, de la Bufanda de Sol, de Noviembre 15 y sus composiciones, del Centro de Arte y la Unap, del inminente ascenso de las nuevas generaciones para la toma del poder. Realmente, ahora que recuerdo, de mi poesía nunca más volvimos a hablar con Rafael. Me había acostumbrado a su semblante incómodo cada vez que me anunciaban para leer alguno de mis poemas en cualquier recital de poesía o encuentro literario.

Las tareas nos absorbieron, pese a la diferencia de edad la ilusión por estructurar la nueva cultura en nuestro país nos hicieron viajar por varias ciudades de la Costa, de la Sierra, del Oriente. Ahí estaba siempre él, el primero caminando a prisa por los Guasmos en Guayaquil hasta dar con el lugar de reunión, subiendo con su bufanda medio suelta a San Juan en Quito, entonando una guitarra en Guaranda tras una fallida velada poética ‘de masas’, en fin. Esta es la faceta del Rafael Larrea con la que me quedo. La infatigable actividad por los sueños. Yo era su alumno, definitivamente, no digo que el mejor, pero no había semana en la que no me haya contagiado de esa especial armadura de los luchadores. De él y muchos otros de quienes guardo especial sentimiento. Largas deliberaciones, reuniones, acuerdos, planes nacionales, provinciales, todos los días la táctica y la estrategia.



Pero venían los aniversarios, año tras año y a pesar de la enorme ilusión por ser dueños de nuestro propio destino, creo que todos no estuvimos en la ruta de Rafael, personalmente sentía que la propia realidad era más compleja que la que alcanzábamos a ver y no alcanzábamos a comprender, tal vez nuestro poeta si lo sabía, pero yo sentía que no podíamos seguir de aquel modo, y ya lo dijo Esopo:
Una sola golondrina no hace primavera.

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15 ANIVERSARIO

Sáb, 04/17/2010 - 02:31
"El amor es la única redque puede atrapar al pezpara salvarlode la muerte..."
RAFAEL LARREA INSUASTIQuito 1943- Abril 1995

a su memoria en movimiento...
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SERIE: VANGUARDIA Y TRANSVANGUARDIA

Mar, 04/13/2010 - 03:34

Hugo Mayo un vidente de su tiempo

Por Paul Puma
Prólogo al libro de Freddy Ayala Plazarte"La metálica luminosa" sobre el poeta vanguardista ecuatoriano editado por K- Oz Editorial y Taller Cultural Retorno

Roland Barthes dice en El grado cero de la escritura que no hay escrito sin
ostentación acerca de lo que se impone como literatura en medio de ese lenguaje ritual
del acto solitario.

Uno de nuestros mayores poetas solitarios es Hugo Mayo, los rituales de su
lenguaje se imponen como Literatura.

Hace poco recibí un correo de un chico que había asistido a uno de mis recitales,
me enviaba un poema cargado de onomatopeyas que, a decir de él, era suyo pero, que a
mí me pareció, ya desde el inicio de su lectura, un fragmento de algunos de mis libros,
Los versos animales, por ejemplo. Algo me decía el joven sobre el dadaísmo y Hugo
Mayo, pero lo único que atiné a escribirle o aclararle era su inconsciente o deliberado
plagio, con un deseo por su crecimiento individual literario.

Borges solía plagiar casi científicamente a sus antiguos.
Pero más que plagiarlos sabía tomar sus postas. El plagio era su forma de re-escriturar su época con sus monumentales libros.
El poeta vanguardista Hugo Mayo por La Torre


El plagio de sí mismo que realizó en su vida Mayo como un performance
“distinto” al de los suicidas decapitados alienados por el simbolismo, por ejemplo, lo
define ya en la madurez como un re-lector de la Vanguardia con mayúsculas, de la
creación innovadora y perdurable de un tiempo sin espacio o un espacio sin tiempo o un
tiempo y espacio indeterminados rotando como entropía alrededor de su agujero negro,
punto aparte de las letras ecuatorianas.

Intuyo que a Hugo poco le importaba la vanguardia como un ismo, mientras
capturaba sus experimentales formas escriturales o sus dibujos lumínicos provistos de
espectacular poesía sobre su Motocicleta, en ese viaje que lo hizo y lo ha hecho conocido, hasta ahora, más en el exterior que en nuestro propio país.

No sé si Mayo coincida conmigo en releer la Vanguardia como la originalidad
desde la diferencia y el origen, como el eclecticismo desde la imperiosa creatividad y el
factor iconoclasta hacia la arbitrariedad del alumbramiento personal que supera lo
cotidiano nutriéndose de él y escupiéndolo al final con el mayor gozo posible.
Dadaísta es hablar de Mayo, en medio de la lluvia, bajo la carpa de un Shopping
Center en una ciudad alemana y con un poeta amigo argentino, entusiastas los dos por
haber leído alguna vez El zaguán de aluminio.

A Mayo lo conocen más en el exterior que en nuestro país, reescribo.

En su voz reposan nuestros inconmensurables poetas que configuran el
firmamento de nuestro orgulloso espectro literario-poético.
Mayo es más que un autómata, más que un poeta inconsciente dictado por el
azar autoinducido. Mayo es quizá el poeta que este país necesita, talvez porque todavía nadie se ha orinado sobre las mesas de nuestros pueblerinos círculos intelectualoides, el poeta que este país necesita para enrostrar su romanticismo obsoleto (véase los cientos
de libros de poesía que el país ha editado los últimos treinta años sin ninguna significación, como un sacrilegio a la naturaleza, muchos dignos de una pira fenomenal
extraña a la experimentación, al rigor y a la responsabilidad literaria, la única, la de escribir bien).
Paul Puma
Mayo está fuera del kitsch, es antípoda del stablishment literario, es un hálito
esperanzador en una época de poetas que otorgaron el abono pero no la hierba.
Mayo es un tributo a la solitud poética-solitud, ¿puede usarse esa palabra?, la cifra de
la diferencia.
Mayo es más que el dadaísmo y el surrealismo así como Rimbaud es más que el
Romanticismo y el Simbolismo.

Ningún epitafio reposa sobre su tumba. Él, un simple burócrata dedicado al
oficio de la experimentación con el propio silencio, no quiso la vista al mar desde la
muerte como Vicente Huidobro o la introversión paroxísmica de César Vallejo
arrastrado por su mujer o la tentación de los amores imposibles de Víctor Hugo.


Freddy Ayala Plazarte

¿A Mayo le hubiese gustado conocer la poshumanidad, la anarquitectura, la
tecnoliberación, el hombre más allá de sí mismo, el comienzo de la era antropotécnica,
la post modernidad que aún no nos llega? ¿Se hubiera deleitado, también él, en el éxtasis de la simbiosis, en la post
mortandad de los ismos que todo lo fragua, que todo lo recicla, que todo lo consume?
Quizás no hubiese podido usar su Motocicleta en este tiempo cargado de contaminación
hasta las glándulas y lo que es peor, cargado de una censura visceral, no frontal sino
inconsciente, colectiva, solapada y silente.
Nuestro Mayo se atrevió a lanzar al fuego los poemas de Rimbaud salvados de la
chimenea por la hermana del vate francés.
En esta época difícil para el arte por la explosión televisiva o informática. En
esta época que pretende salvar, en teoría, nuestra modernidad como una diferencia ante
las experiencias de otros continentes, qué bien nos caería un baño de Nuevo Arte, de
Nueva Poesía.
Loa al factor incomprensible de lo innovador que se atreve a deducirse en belleza.
Loa a Mayo. Loa a las ínfulas por lo distinto.
Felicito a Freddy Ayala Plazarte, ese joven escritor que entrega su conciencia
excepcional y que lucha a contra corriente por develar nuestros valores literarios.

Le deseo los mejores horizontes.

Paúl Puma
agosto de 2009
Categorías: Poesía